Movete y Viví Mejor: el exitoso primer evento de Adulto Vital en Costa Rica
- José Carlos Camacho Porras

- hace 2 días
- 7 min de lectura
Más de 120 personas se reunieron el pasado sábado 22 de agosto en el Costa Rica Tennis Club con una idea sencilla, pero poderosa: moverse más, vivir mejor y aprender de quienes han estudiado de cerca la longevidad.

El primer evento organizado por Adulto Vital, Movete y Viví Mejor, combinó conversación, aprendizaje y movimiento en una mañana pensada para conectar cuerpo, bienestar y calidad de vida. La actividad reunió a personas interesadas en cuidarse de forma activa, entender mejor los hábitos que acompañan una vida larga y compartir una experiencia cercana con especialistas nacionales e internacionales.
Fue un encuentro con una energía muy especial. Hubo charlas, participación del público, una clase práctica de movilidad y un cierre cercano con la firma del libro de una de las expositoras invitadas. También fue una señal clara de lo que Adulto Vital quiere seguir construyendo en Costa Rica: espacios útiles, positivos y accesibles para quienes desean mantenerse en movimiento y vivir con más plenitud.

Una mañana dedicada a la movilidad y la longevidad
El evento inició con una charla de Jorge Vindas, representante de la Asociación Zona Azul - Península de Nicoya. Su participación abrió la conversación sobre un tema que cada vez despierta más interés: qué podemos aprender de las comunidades donde muchas personas viven más años y llegan a edades avanzadas con un alto nivel de participación en su vida diaria.

Costa Rica tiene una conexión muy especial con este tema gracias a Nicoya, reconocida internacionalmente como una de las zonas azules del mundo. Más allá del dato conocido, el valor de esta conversación estuvo en aterrizar la longevidad a la vida cotidiana.
Hablar de longevidad no se trata solo de sumar años. También se trata de pensar cómo queremos vivirlos. Qué rutinas sostenemos, cuánto nos movemos, cómo comemos, cómo descansamos y qué lugar ocupa la comunidad en nuestro bienestar.
Durante la apertura, el público pudo acercarse a ideas que suelen aparecer en los estudios sobre zonas azules, como:
La importancia del movimiento diario, no solo del ejercicio estructurado.
El valor de los vínculos sociales y familiares.
La alimentación sencilla y conectada con el entorno.
El sentido de propósito en distintas etapas de la vida.
La participación activa en la comunidad.
Estos temas marcaron el tono del resto de la mañana. El mensaje fue claro: vivir mejor no depende de una sola decisión, sino de muchas acciones pequeñas que se repiten con constancia.

También fue una invitación a mirar el bienestar desde una perspectiva más amplia. No basta con pensar en entrenamiento, dietas o chequeos médicos por separado. El cuerpo responde a la forma en que vivimos, a la manera en que nos relacionamos y al espacio que damos al descanso, al movimiento y al disfrute.
El contenido compartido durante la actividad tuvo un carácter informativo y educativo. Cada persona debe consultar con profesionales de salud antes de iniciar cambios importantes en su rutina física, alimentación o tratamiento médico.
Ana Galeote compartió una mirada cercana sobre el cuerpo y los centenarios
Uno de los momentos más esperados de la actividad fue la participación de Ana Galeote, invitada directamente desde España. Ana es antropóloga, fisioterapeuta y autora del libro Cuerpo Solo Hay Uno, una obra que invita a comprender el cuerpo desde una mirada más consciente, humana y práctica.

Su exposición se centró en el llamado secreto de los centenarios. Pero lejos de plantearlo como una fórmula mágica, Ana abordó el tema desde la observación, la experiencia profesional y el estudio del comportamiento humano.
La longevidad suele generar preguntas muy concretas. ¿Qué hacen diferente las personas que llegan a edades avanzadas con vitalidad? ¿Cuánto influye la genética? ¿Qué peso tienen los hábitos? ¿Podemos cambiar algo a los 40, 50 o 60 años? ¿Vale la pena empezar si no se ha tenido una rutina constante?
La respuesta que quedó en el ambiente fue esperanzadora: siempre hay espacio para cuidar mejor el cuerpo.
Ana compartió una visión que conectó especialmente con el público porque no puso el cuerpo como una máquina que debe rendir, sino como la casa que habitamos todos los días. Esa idea calza con el título de su libro y con una verdad simple: cuerpo solo hay uno, y la forma en que lo tratamos define buena parte de nuestra experiencia diaria.

Su presencia también aportó una dimensión internacional al evento. La combinación de antropología y fisioterapia permitió hablar de movimiento desde el cuerpo, pero también desde la cultura. Porque la manera en que nos movemos, comemos, descansamos y participamos en la comunidad no nace en el vacío. Tiene que ver con costumbres, creencias, rutinas familiares y entornos.
Esa mirada resulta valiosa para quienes buscan vivir mejor sin caer en extremos. Muchas veces, el bienestar se presenta como una lista interminable de exigencias. En cambio, la conversación durante el evento apuntó hacia algo más realista: escuchar al cuerpo, conocerlo, respetarlo y acompañarlo con decisiones posibles.
Para muchas personas asistentes, la charla también funcionó como recordatorio. El cuerpo habla antes de que aparezca una lesión, el cansancio constante o la pérdida de movilidad. Prestar atención a esas señales puede ayudarnos a hacer ajustes a tiempo.
Al final de la actividad, quienes participaron tuvieron la oportunidad de adquirir el libro Cuerpo Solo Hay Uno y compartir personalmente con Ana Galeote en una firma de libros. Fue un cierre cercano para una exposición que dejó ideas, preguntas y motivación.
Marco Amador cerró con una masterclass de movilidad
Después de las charlas, llegó el momento de pasar de la teoría a la práctica. Marco Amador, coach y creador del sistema Zenfit, cerró la actividad con una masterclass de movilidad en la que también participó Ana Galeote.

Este cierre fue especialmente coherente con el espíritu del evento. Movete y Viví Mejor no se quedó en escuchar consejos desde una silla. Invitó a las personas asistentes a moverse, reconocer su cuerpo y experimentar ejercicios que ayudan a mejorar la movilidad.
La movilidad es una palabra que a veces se confunde con flexibilidad. Aunque están relacionadas, no son lo mismo. La movilidad tiene que ver con la capacidad de mover las articulaciones con control, amplitud y comodidad. Es útil para entrenar, claro, pero también para la vida diaria.
Levantarse del suelo, subir gradas, cargar bolsas, agacharse, girar el tronco, caminar con estabilidad o jugar con hijos y nietos requiere movilidad. Por eso, trabajarla puede ser tan importante como fortalecer músculos o hacer ejercicio cardiovascular.
Durante la masterclass, el ambiente cambió de la atención silenciosa a la participación activa. El grupo siguió la guía de Marco, adaptó movimientos y compartió una experiencia que no exigía competir ni demostrar nada. La idea era sentir el cuerpo y darle espacio al movimiento.

Ese tipo de práctica tiene un valor particular para adultos de distintas edades y niveles de condición física. Muchas personas quieren cuidarse, pero sienten que deben empezar con entrenamientos intensos o rutinas difíciles de sostener. La movilidad ofrece una puerta de entrada más amable.
Algunos beneficios que suelen asociarse con este tipo de trabajo, cuando se realiza de forma adecuada y constante, incluyen:
Mejor conciencia corporal.
Mayor comodidad en movimientos cotidianos.
Sensación de soltura al caminar, girar o agacharse.
Mejor preparación para otras formas de ejercicio.
Menor temor a moverse cuando se aprende con guía segura.
La clase también reforzó una idea que atraviesa todo el proyecto Adulto Vital: el movimiento no debe verse como castigo ni como una tarea pendiente. Puede ser una forma de cuidado, de disfrute y de encuentro con otras personas.
Además, ver a Ana Galeote participar en la masterclass junto al grupo ayudó a integrar el mensaje de la mañana. Hablar del cuerpo cobra más sentido cuando también se le da espacio para moverse.
Una red de aliados hizo posible el encuentro
Un evento de esta naturaleza requiere organización, confianza y apoyo. Movete y Viví Mejor contó con el respaldo de varias marcas patrocinadoras que se sumaron a esta primera edición y ayudaron a hacer posible la experiencia.
Entre las marcas que apoyaron la actividad estuvieron Dos Pinos, Librería Internacional, Jack’s, Tena y Krama, entre otras. También se contó con el apoyo del Instituto Costarricense de Turismo, bajo la marca Esencial Costa Rica.
Este respaldo es significativo porque el bienestar no se construye desde un solo lugar. Cuando instituciones, marcas, especialistas y comunidades se unen alrededor de un propósito positivo, se abren más espacios para conversar sobre salud, movimiento, longevidad y calidad de vida.
En Costa Rica existe una sensibilidad especial hacia estos temas. La presencia de una zona azul en el país, el interés creciente por el envejecimiento activo y la búsqueda de estilos de vida más sostenibles han creado un terreno fértil para actividades como esta.
Adulto Vital nació con una visión clara: acompañar a las personas en etapas adultas con contenido, experiencias y herramientas que aporten a su bienestar. Este primer evento mostró que hay interés real por aprender, moverse y compartir en comunidad.
Más de 120 asistentes no solo llenaron un espacio físico. También confirmaron que existe una necesidad de encuentros presenciales donde el bienestar se viva de forma cercana y práctica.
Un primer paso para seguir moviéndonos mejor
Movete y Viví Mejor fue el primer evento organizado por Adulto Vital, pero no será el último. La respuesta del público, la calidad de los expositores y el ambiente vivido durante la actividad dejaron una base firme para seguir creando nuevas experiencias.

El evento demostró que hablar de bienestar puede ser claro, humano y aplicable. No hace falta esperar a tener más tiempo, más condición física o más conocimiento para empezar. Muchas veces, el cambio inicia con una charla que nos deja pensando, una práctica que nos recuerda lo bien que se siente movernos o una comunidad que nos anima a dar el siguiente paso.
Para Adulto Vital, este encuentro marca el inicio de una agenda que buscará reunir aprendizaje, movimiento y conexión. Pronto se estarán anunciando nuevas actividades pensadas para quienes desean cuidarse, mantenerse activos y vivir con más bienestar.
El mensaje que quedó después de esta primera edición es sencillo y necesario: moverse mejor también es una forma de vivir mejor. Y cuando ese movimiento ocurre en comunidad, con guía y con propósito, el camino se vuelve más disfrutable.

Comentarios